Luego de un largo silencio (no ocioso), finalmente están ocurriendo cosas que hacen fluir de nuevo la tinta seca en esta pluma. Sí, una vez más el asunto del Medio Oriente, pero es ya una vez demasiado. Aquí va:

¿QUÉ PENSAR SOBRE EL CONFLICTO ISRAELÍ-PALESTINENSE AHORA EN JULIO 2014

Diez años atrás, John Piper, entonces pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, predicó un sermón desde Romanos 11:25-32, titulado “Israel, Palestina y el Medio Oriente”. En ésta predicación ofreció siete principios respecto al muy discutido asunto de “la Tierra”.

  1. Dios eligió Israel entre todos los pueblos del mundo para ser de su propiedad.
  2. La Tierra era parte de la herencia que prometió a Abraham y sus descendentes para siempre.
  3. Las promesas hechas a Abraham, incluyendo la promesa de la Tierra, serán heredados como un don eterno únicamente por el verdadero Israel espiritual, no el desobediente Israel no creyente.
  4.  Jesucristo vino al mundo como el Mesías judío y su propio pueblo lo rechazó y rompió el pacto con su Dios.
  5. Por lo tanto, el secular Estado de Israel de hoy no puede reclamar un derecho divino presente a esta Tierra, pero ellos y nosotros deberíamos buscar un arreglo pacífico que no se basa en derechos divinos sino sobre los principios internacionales de justicia, misericordia y factibilidad práctica.
  6. Por la fe en Jesucristo, el Mesías judío, los gentiles entran en la herencia de la promesa a Abraham, incluyendo la promesa de la Tierra.
  7. Finalmente, esta herencia del pueblo de Cristo será entregada en la Segunda Venida de Cristo para establecer su reino, non antes; y hasta entonces, nosotros los cristanos no debemos levantar armas para reclamar ninguna herencia, sino más bien entregar nuestras vidas para compartir nuestra herencia con tantas personas como podamos.

Con la aclaración de entender que “la Tierra” que ha heredado el pueblo de Dios ya no se limita al pedazo de Palestina, Gaza, etc. sino que abarca a toda la tierra donde habite un ser humano (Mt 5:5), no puedo sino afirmar que la declaración hecha por John Piper, ningún desconocido entre los teólogos contemporáneos, se basa en una interpretación cristocéntrica y exégética de las Escrituras como también las entiendo. El que no esté de acuerdo está invitado con insistencia, por favor, a revisar si aquellos conceptos que ha repetido por tantos años, acaso sin invertir la misma cantidad de horas y esfuerzo en su sustento, resistan a esta búsqueda de la verdad.

Y no sólo Piper, al que nadie puede contar ni entre la izquierda ni entre los liberales; también otras personas, entre ellos judíos dentro y fuera de Israel, han expresado su horror ante la actuación de los israelíes, sin que por esto apoyen a la política de Hamas.

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/07/140722_judios_contra_israel_en_gaza_jgc.shtml

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/07/140723_israel_gaza_palestinos_hollywood_silencio_jg.shtml

Pero no debe depender de dónde usted se ubica teológicamente o políticamente, o cómo interpreta los acontecimientos de las últimas dos semanas que marcan una vez más el recrudecimiento en la saga israelí-palestinense para estar de acuerdo en que esta es una ocasión de máxima urgencia para orar.

Ore por los israelíes, hombres creados por Dios, para que puedan encontrar la verdad en las Escrituras y vida en el Salvador (Jn 5:39-40, 46). Qué descubran que el lugar de encuentro entre Dios y el hombre ya no más se halla en un lugar –sea un templo reconstruido o unos kilómetros cuadrados de tierra- sino en la Persona del que resucitó y que reina y que volverá (Jn 4:21-26).

Ore por los palestinenses, hombres creados por Dios, para que multitudes de ellos puedan refugiarse en Jesús. Ore especialmente por nuestros hermanos y hermanas en la fe palestinenses; hay mucho más cristianos palestinenses en Medio Oriente de lo que los medios le cuentan.

¡Qué ambos lados descubran lo que no logran ver (Lc 19:41-42) y que abran las puertas para que el Príncipe de Paz pueda traer este shalom eterno que sólo Él tiene, a una tierra donde fluyen mucha sangre y odio y poca leche y miel!

Ve, les estoy diciendo hace mucho que no hacer misiones, es lo más costoso que podamos hacer. Cuesta vidas, eternamente.   

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